Como sabes, llevar adelante una clínica dental no siempre es sencillo. Por eso, hoy te traemos una selección con tres consejos que te ayudarán a destacar entre la competencia y desarrollar un programa de gestión para la clínica dental.

Ahorrar en gastos de la clínica

Como en cualquier empresa, los beneficios de tu clínica dental vienen de una sencilla ecuación: aumentar ingresos más reducir gastos, igual a mayores beneficios. Claro, que rellenar esta fórmula no es tan fácil como enunciarla. Por eso, te ofrecemos algún consejo.

– En primer lugar, realiza controles de gastos periódicamente. Debes saber exactamente cuánto dinero estás invirtiendo en gastos, especialmente en los fijos.

– En segundo lugar, llama trimestralmente a todos tus proveedores de servicios para renegociar las condiciones del servicio. Lamentablemente, las compañías no suelen premiar la fidelidad del cliente. Intenta negociar cada vez que se te acabe la permanencia.

– En tercer lugar, haz lo mismo con los suministradores de mercancía. Aprovecha las ofertas temporales y las liquidaciones, especialmente en materiales no perecederos.

– Por último, investiga las innovaciones tecnológicas y organizativas que afecten a la productividad del sector. Son especialmente interesantes las técnicas de externalización de servicios y cloud computing. Podrías terminar ahorrando varios miles de euros al año.

En definitiva: renovarse o morir. La mejor forma de ahorrar en tu clínica dental es establecer sistemas de control y evaluación de los gastos y mantenerte a la última en cuanto a proveedores y sistemas de trabajo se refiere.

Hacer que los trabajadores estén contentos

Un trabajador desmotivado rinde aproximadamente la mitad que un trabajador motivado. Así es que sí, tener contenta a la plantilla es obligatorio para que la clínica funcione. Esto cobra una mayor importancia en tu sector. Por un lado, porque los empleados son profesionales especializados y muy formados. Por eso, si rinden menos por estar desmotivados, estarás perdiendo más dinero que un empresario cuyos empleados no requieren una gran preparación o un salario elevado. Por otro lado, porque la gente tiene cierta aversión a las clínicas dentales. Tus servicios duelen en la boca o en la cartera. No siempre, claro, pero esta es la sensación generalizada. Por eso, es muy importante que tus trabajadores estén contentos, pues deben tranquilizar al paciente y hacer que se sienta seguro, además de hacer un trabajo muy específico.

Para que un trabajador esté contento, lo mejor que puedes hacer es pagarle como merece. Pero hay otros factores de motivación que no tienen que ver con el dinero, sino con tu madera de empresario.

Una correcta organización del horario laboral resultará por lo general más gratificante que un aumento de salario. Por otro lado, reconocer al trabajador su buen trabajo no te cuesta un euro, y además de ser educado, contribuirá a que los trabajadores se sientan a gusto. Se estima que el 40 % de los trabajadores se sienten infravalorados.

Por otro lado, hacer al empleado partícipe de la empresa es una forma de aumentar su motivación y su implicación. A fin de cuentas, él es el profesional que está trabajándose tu sustento. Por eso, las nuevas formas de gestión empresarial ponen mucho ahínco en hacer que el trabajador se sienta integrado en la empresa.

Se estima que retener el talento puede incrementar entre un 25 y un 85 % los beneficios empresariales. Por tanto, un buen sistema de incentivos y de formación pueden suponer una escalada en tus beneficios. Ofrece a tus trabajadores nuevos retos y creceréis juntos.

En definitiva, conoce a tus empleados y preocúpate de satisfacer sus expectativas como ellos se preocupan de satisfacer las tuyas. Muchas veces, los trabajadores cambian de empresa porque la anterior no les resultaba estimulante. Y, generalmente, el departamento de recursos humanos o el empresario se dan cuenta demasiado tarde de lo importante que era la aportación de ese profesional.

Cómo hacer que un paciente venga, vuelva y recomiende

Atraer pacientes es la tarea esencial del departamento de marketing. Si tu clínica es pequeña y no tienes personal especializado, lo mejor será que contrates una empresa de comunicación. Muchas clínicas descuidan su presencia y no se dan cuenta de que así pierden oportunidades. Cuando uno tiene un problema en la boca, suele querer arreglárselo rápido. Mucho más si es una urgencia. Por tanto, tienes que estar siempre presente.

Por otro lado, fidelizar al paciente es una tarea más dura. Pero si queremos que nuestra clínica funcione adecuadamente a medio o largo plazo, es una tarea fundamental la de crear clientela habitual. Las características de tu negocio facilitan la fidelización, porque el paciente debe someterse a revisiones, y muchos tratamientos se alargan en el tiempo. Por eso, lo mejor es que prestes un buen servicio sanitario a tu paciente, siendo extraordinario en el trato.

Si el paciente se siente seguro contigo, no dudará en volver a tu consulta. Además, te recomendará, lo cual es la herramienta de marketing más efectiva que ha habido jamás. En principio, entre el 20 y el 25 % de sus pacientes deberían traerte más pacientes. Si esto no ocurre, crea algún sistema de incentivos, como descuentos en los tratamientos.