Abrir una clínica dental es muy buena idea, dado que es uno de esos negocios que, como ya sabrás, se encuentra en plena expansión. Sin embargo, no te puedes lanzar a montar una de ellas desde la improvisación. De hecho, para que la empresa tenga éxito, es fundamental partir de una planificación seria de la gestión médica, de los recursos disponibles y de las expectativas del negocio.

A continuación, te contamos los aspectos esenciales que, cuando vas a fundar una clínica dental, debes tener en cuenta. Toma nota.

Las claves para poner en marcha una clínica dental

Los requisitos

En primer lugar, tienes que asegurarte de que vas a poder cumplir con los requisitos que, para registrar estos negocios, exigen las leyes.
Básicamente, es preciso contar con al menos un odontólogo colegiado y, además, habrás de valorar las condiciones oportunas que el Ministerio y la Consejería de Sanidad imponen. Por otra parte, tampoco debes olvidar que la realización de obras (por pequeñas que estas sean) en el inmueble que elijas ha de disponer de las licencias pertinentes, las cuales serán concedidas por los municipios en cuestión.

Presupuesto

Otro paso importantísimo, e incluso previo a la anterior gestión, es el de calcular el presupuesto con el que cuentas a la hora de sacar adelante tu proyecto. Ten en cuenta que, en las siguientes líneas, te vamos a relatar diversos gastos, tanto iniciales como permanentes, lo que requerirá que realices un importante desembolso.

Vas a necesitar, por consiguiente, una inversión de cierto nivel; lo que, seguramente, te va a llevar a tener que negociar un préstamo con el banco. Y, para que tengas posibilidades de que la entidad te conceda ese dinero, será preciso que le presentes un plan de negocio creíble. Nos referimos a una previsión que acredite, de forma segura y mediante documentos, tu capacidad futura de conseguir unos ingresos que permitan devolver el préstamo concedido.

Además de los ingresos previsibles, el plan de negocio contempla los gastos que vas a tener que afrontar, sobre todo, durante los primeros tiempos en los que esté funcionando la clínica dental. Toma nota de cuáles van a ser estas inversiones iniciales y posteriores.

La localización

Primeramente, destacamos la relativa a la necesidad de contar con un local en el que realizar los trabajos propios de la profesión de dentista. Elegir el lugar idóneo va a ser imprescindible a la hora de captar a la clientela que va a tener que proporcionar rentabilidad al negocio. Por tanto, en ocasiones, contar con un inmueble disponible en propiedad o con buenas condiciones de alquiler o compra no supone una ventaja, dado que este puede estar situado en alguna zona donde no compense montar la clínica dental.

Por otro lado, no podemos asegurarte que vaya a ser mejor que optes por un piso o un local con una estructura más comercial, puesto que esta elección dependerá de las circunstancias particulares de tu caso. Sin embargo, es evidente que, si quieres acaparar un volumen de servicios importante, requerirás unas instalaciones de grandes dimensiones. Si, por el contrario, quieres aprovechar tu prestigio y ser el único odontólogo colegiado de tu clínica, te puede interesar apostar por un piso en una zona céntrica y caracterizada por el alto nivel adquisitivo de sus habitantes.

En todo caso, tendrás que comprobar, en especial, que no tengas demasiada competencia en esa área concreta. De esta manera, podrás aprovechar lo que solemos denominar un buen nicho de mercado. Aparte, tienes que tomar la decisión relativa a la ubicación en función de los clientes potenciales que esperas recibir. Vamos a explicarte esta cuestión con un ejemplo, que es como mejor se comprenden estas cosas. Ponte en el contexto de que optes por abrir una clínica dental centrada en los pacientes infantiles. En este caso, tendrás que escoger una ubicación que se encuentre en una zona residencial.

Interiores

En cuanto a la distribución del inmueble concreto, ten en cuenta que este tendrá que contar con recepción, sala de espera y las diferentes boxes o salas de atención a las pacientes. Por tanto, tendrás que recurrir a un arquitecto y un interiorista que diseñen los espacios que necesitas para llevar a cabo tus tareas.

Utensilios

Aparte, ten claro que vas a tener que equipar estas instalaciones de forma oportuna. Al fin y al cabo, la maquinaria y los utensilios sofisticados van a ser unos de los elementos que den el salto de calidad a tu negocio. Como sabes, los dentistas requieren un instrumental específico (herramientas de curetaje y raspado, sondas, lámparas, compresores…). Se trata de artículos básicos para realizar todos los servicios y tratamientos y también puedes recurrir a las tecnologías más innovadoras y modernas de escáner y 3D, como CAD/CAM.

Software

Todas las clínicas dentales han llevado a cabo, en mayor o menor medida, la transformación digital, así que habrás de disponer de un software de calidad, el cual permitirá registrar todos los datos de interés de tu actividad laboral.

Mobiliario

Y, aparte de los instrumentos, los odontólogos necesitan muebles que hagan más sencillos tus trabajos diarios. Tanto el suyo como el del personal administrativo con el que pueda contar la clínica (al menos es pertinente que haya un recepcionista, que se encargará de atender y gestionar las citas). Por consiguiente, además de la silla ergonómica en la que se recostarán los pacientes, hace falta mobiliario específico tanto para el dentista (como la mesa para el instrumental o la auxiliar rodante) como para los otros empleados (por ejemplo, un archivador).

Proveedores

Si no cuentas con laboratorio dental, te vendrá bien recurrir a un proveedor mayorista que te suministre algunos materiales (silicona, brackets, servilletas…).

Gastos fijos

Acuérdate, por otra parte, de que, en tu plan de negocio, tienes que calcular los gastos corrientes, que vas a tener que afrontar cada mes. En este sentido, los más importantes serán los relacionados con los sueldos y las cotizaciones de los trabajadores; pero también tienen un gran peso los asociados a los suministros básicos, como el agua y la luz.

Publicidad

Por último, publicita tu negocio en los medios oportunos. Estas acciones de marketing resultan, hoy en día, más sencillas y económicas. Las redes sociales contribuyen a ello, pero has de elegir bien cuáles aprovechas.

En definitiva, valora estas decisiones y estos gastos antes de lanzarte al mundo empresarial con tu clínica dental.