Para cualquier empresa u organización, contar con una plantilla de profesionales preparados es fundamental. Por eso, la inversión en formación continua es una de las más importantes en la organización. Pero, además de formar a tus trabajadores para que sepan desarrollar tareas muy técnicas, es crucial que estos rindan al 100 %, lo que conseguirás manteniéndolos motivados.

La importancia de la motivación en los recursos humanos

El rendimiento de un trabajador está directamente relacionado con su nivel de motivación. Por eso, un trabajador desmotivado es más dado a cometer errores o maltratar a la clientela. Se estima que el 40 % de los trabajadores no se siente reconocido por su empresa. Lo que es una mala señal, ya que un trabajador motivado rinde hasta un 44 % más que uno desmotivado y genera hasta un 50 % más de lealtad entre los clientes.

¿Cómo puedes motivar a tus trabajadores?

Cada persona es un mundo. Por tanto, debes conocer a cada uno de tus trabajadores y sus trasfondos, necesidades e intereses. Aunque el motor principal de la motivación es un buen sueldo, hay muchos detalles que, si se cuidan, motivarán a nuestros trabajadores tanto o más que el dinero.
Por ejemplo, la creación de horarios y jornadas flexibles motivará a los trabajadores que deban conciliar la vida laboral y familiar. Esta flexibilidad también puede ayudar a los trabajadores en situaciones puntuales: si están pintando la casa, se mudan, tienen que cuidar de un familiar… Un horario bien planificado puede ser muy motivador sin tener ningún coste.

Otro elemento esencial de la motivación es el reconocimiento del trabajo. A todos nos gusta que nos reconozcan un trabajo bien hecho. Si, además, tus empleados son partícipes de los objetivos de la empresa, cada una de tus victorias será también su victoria. De este modo, se integrarán mejor en la empresa y su compromiso será mayor.

Conoce a tus empleados e infórmales de todo lo relativo a la empresa. Verás cómo el mayor compromiso revierte en mejores resultados.

El doble retorno de la inversión en formación

La inversión en formación no solo es necesaria para el buen funcionamiento de la empresa u organización, sino que, además, resulta altamente rentable. Cada euro invertido en formación mejora tu capital humano. Con ello, podrás ofrecer más y mejores servicios. Pero, aparte de reflejarse en tus cuentas de ingresos, la formación puede emplearse como herramienta de motivación.

Ya hemos hablado de lo importantes que son premisas como tener una plantilla motivada y ofrecer nuevos retos constantemente. Son unas formas ideales de mantener el interés de tus trabajadores. Además, la formación en el área clínica es más cara que en otras. Por lo que formar a tus trabajadores puede ser un verdadero complemento salarial.

Por último, al ofrecer formación a tus trabajadores, consigues que se desarrollen, profesionalmente, junto a tu empresa. Así es que la formación puede ser un instrumento idóneo para que tus empleados se sientan parte de la gestión de la clínica.